

El fraudulento “juicio” que se les impuso en Miami, el más largo de la historia norteamericana, fue ignorado completamente por esos medios. Pero en esa ciudad desataron una intensa campaña calumniando a los acusados y sembrando el temor entre los jurados con amenazas y provocaciones que llevaron a la Jueza a quejarse, sin resultado, desde el comienzo hasta el final de la farsa.

El próximo 15 de junio vence el plazo para presentar el recurso de “habeas corpus” a favor de Gerardo Hernández Nordelo. Esa es la única y última posibilidad legal que le queda luego que el Tribunal Supremo, a petición de la Casa Blanca, se negó a revisar su caso, ratificándole su condena a doble cadena perpetua más 15 años.
El caso de los Cinco es ante todo una desvergonzada prevaricación. El actual gobierno está obligado a ponerle fin del único modo posible: retirando todas las falsas acusaciones formuladas contra nuestros héroes y ordenando la inmediata liberación de todos ellos, sin excepción ni condiciones. Mientras no lo haga, el Presidente Obama no debería imaginar siquiera que él nos pueda convencer de que hay algo de verdad en sus promesas de cambio. Le toca a él demostrar que sí se puede.....